Daniel Llano

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CONFLICTOS, VALORES Y CONSEJOS PARA LA FAMILIA


Falta de comunicación, de tiempo familiar y conflictos con el dinero, son algunos
problemas más frecuentes que encontramos en la Familia

El desacuerdo en la forma de disciplinar a los hijos

Es una de las situaciones más frecuentes de conflicto entre los padres, y que a la vez impacta a los hijos,
pues éstos se sienten culpables de ser la causa de las discusiones. Lo que
provoca el problema, es el enfrentamiento de dos estilos de educar, que no
logran un punto intermedio. “La pareja, en vez de converger, van
polarizando sus posiciones, un padre hacia la permisividad y el otro hacia el
autoritarismo, y muchas veces lo hacen, no porque están convencidos de que
tiene que ser así, sino por compensación del otro”.

“Múltiples factores influyen en la eficiencia de la autoridad parental y, ante todo, el acuerdo entre padre
y madre en tres asuntos fundamentales:

·
qué le vamos a permitir a nuestro hijos

·
qué no le vamos a permitir

·
qué haremos cuando nuestro hijo no me
obedece”.

La
dificultad para negociar y definir roles entre la pareja

Entre los acuerdos que se
necesita negociar están, por ejemplo, qué tiempo asignar a la relación
padres–hijos y a la de pareja, y en qué orden; a qué hijo atender primero y por
cuánto tiempo, etc. “La tarea es difícil, pero no imposible, y muchas
veces genera conflictos debido a la lealtad primaria irracional con la familia
de origen. Cada uno se incorpora a la familia con su mochila y dice: a mí me
educaron de esta manera, entonces, yo replicaré este modelo porque estoy
convencido de que es bueno”.

Decálogo
para definir el rol de la familia

Falta de comunicación

A estas alturas, es casi un
cliché hablar de falta de comunicación dentro de la familia, pero es un
problema real y extremadamente común. Le interesa desmitificar el concepto,
porque comunicarse no es lo mismo que conversar. “Hablamos para ser
escuchados, pero lo que decimos y lo que escucha el otro es distinto, porque
detrás está la interpretación. Muchas veces escuchamos lo que queremos
escuchar, y eso bloquea la comunicación”.

Plantearse algunas veces, que la
familia es tan desligada, que simplemente no hay espacios para comunicarse.
“Cada uno vive su vida independiente sin hacerse demasiado caso. Los hijos
tienen que caer en conductas disruptivas (La conducta disruptiva es un término
que alude a un comportamiento de tipo antisocial de una o varias personas) y
riesgosas para que el sistema acuse recibo de que algo pasa”.

Aprende a
tener una Comunicación positiva:

Hablar y
dialogar con nuestros hijos

A diferencia de los otros
problemas, la falta de tiempo familiar no es reconocida por los miembros de la
familia, y rara vez es motivo de consulta, “pero tiene enorme relevancia
para la calidad de vida familiar”. Lo que atenta contra ella, es el estilo
de vida actual, que implica largas jornadas laborales, “sin mencionar lo
complicado que resulta para algunas personas obtener permisos para cuidar a un
hijo enfermo. A esto se suma una sociedad marcada por el individualismo. Diría
que hoy el núcleo fundamental de la sociedad no es la familia, sino el
individuo”.

Según el psiquiatria, hay tiempos
de convivencia familiar entrañables, como la comida familiar. “No debería
ser pospuesta, porque para estrechar los lazos con los hijos se necesitan
espacios de interacción”.

Manejo del
dinero en la familia

Se encuentra la necesidad de
diseñar un proyecto de vida, en donde se compatibilicen las expectativas y
valores de los miembros. “Esto va a determinar la calidad de vida a que
puede aspirar la familia; supone explicitar las metas materiales que se
pretende alcanzar, las posibilidades de ahorro, el barrio en que se desea vivir
o el colegio al que se enviará a los hijos”.

Problemas
sexuales en la pareja

El tema de la sexualidad es tabú en la sociedad. “Por
eso no es de extrañar que aunque es una forma privilegiada de comunicación, se
transforme con tanta frecuencia en una fuente inagotable de conflictos”.

Los problemas en la pareja también repercuten en la familia:
“Un conflicto en esta área, trasciende y genera distanciamiento afectivo,
frustración, penas y rabias, ya que la sensación de rechazo, que se siente por
parte del otro, no es gratis para la armonía de los miembros”.

Valores para
convivir en familia

Los padres tenemos la responsabilidad
de transmitirle valores a nuestros hijos, en muchos casos le trasmitimos solo
aquellos que hemos aprendido y practicado con más regularidad en nuestras
vidas, pero hay algunos valores que no pueden faltar en la convivencia
familiar, si no lo has desarrollado y no los has puesto en práctica, dale la
oportunidad a tus hijos de que lo aprendan y lo hagan parte de su día a día.

Antes de inculcar a nuestros
hijos una serie de valores, los padres debemos plantearnos: Que es más importante, lo que hacemos que
lo que decimos
. Debemos darle coherencia a nuestras acciones y
comportamientos. Tenemos que dar el ejemplo para que nuestros hijos alcancen
una buena convivencia familiar.

La empatía:
Debemos enseñarles a nuestros hijos a ponerse en el lugar del otro y entender
cómo piensan y sienten los demás. La empatía es un valor necesario para la
convivencia familiar.

¿Muestras empatía ante los
sentimientos de tus hijos? Ponte en el lugar de tus hijos y entiende, que en
ese momento, eso de lo que te están hablando, es lo más importante para ellos.

La humildad:
Es necesario que nuestros hijos aprendan que no son superiores, ni a nada ni a
nadie, en ningún sentido, a pesar de mostrar seguridad en las capacidades que
posee. Vivir con una actitud humilde les permitirá conocerse mejor, valorar sus
fortalezas e intentar mejorar sus debilidades.

¿Eres humilde o por el contrario
arrogante o prepotente? Cuando les demuestras que tienes humildad y reconoces
tus debilidades, como Padre, los acercas más a ti.

La autoestima:
Es importante que nuestros hijos aprendan a valorarse a sí mismo. Esto sirve de
base para educar la empatía. Podemos fomentar la autoestima a través del
elogio.

¿Elogias a tu hijo con frecuencia
o solo le recuerdas lo que hace mal? Al elogiarlos, sienten que están llenas
tus expectativas y les proporcionas seguridad y confianza en sí mismos. Refuerza
la autoestima en tu hijo

El compromiso:
El compromiso es un valor que demuestra madurez y responsabilidad. Se va
adquiriendo progresivamente con los años. Debemos hacer ver a nuestros hijos el
valor de la palabra que damos.

¿Cumples con tu palabra cuando
les prometes algo a tus hijos? El prometer y no cumplir le resta valor a tu
palabra y creas desconfianza y la percepción de que no son lo suficientemente
importantes para ti. ¿Estamos criando vagos?

La gratitud:
Es importante y valioso que nuestros hijos aprendan a mostrar gratitud. Este
valor, va unido a las gratificaciones positivas, mostramos gratitud a nuestros
hijos, cuando reconocemos lo bien que hacen las cosas. La gratitud, no se trata
solo de dar las gracias, sino que nace del corazón, de nuestro interior, del
aprecio a lo que alguien hace por nosotros.

¿Eres agradecido con tu hijo y
con los demás? Cuando eres agradecido con tus familiares, vecinos o amigos, le
demuestras que sientes aprecio por los demás. ¿Cómo enseñar el valor de la
gratitud?

La amistad:
Nuestros hijos deben aprender el valor de la amistad, del afecto mutuo que nace
del contacto con el otro. El verdadero valor de la palabra amistad, va mucho
más allá que un simple click agregando amigos en sus redes sociales.

¿Cuidas tus amistades? El que tus hijos vean como tratas a
tus amigos, como te preocupas por ellos, es una buena forma de enseñarlos.

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a practicar el arte de ser un
buen amigo?

El optimismo:
Es muy importante que nuestros hijos aprendan a vivir la vida con entusiasmo y
optimismo, buscando siempre el lado positivo de las cosas a pesar de los
obstáculos que nos presenta la vida. Deben huir del pensamiento negativo y
pensar que en cómo mejorar o avanzar.

¿Reflejas una actitud alegre y
optimista ante tu hijo? Tus hijos verán en ti un reflejo de lo que quieren ser
en el futuro.

La paciencia:
Nuestro hijo debe cultivar la paciencia y aprender a diferir gratificaciones,
huyendo del «lo quiero aquí y ahora». Esto ayudará a controlar y canalizar su
impulsividad mostrando una actitud paciente y serena frente a la vida.

¿Practicas la paciencia en tu día
a día? Cuando tienes paciencia con tus hijos les enseñas con tu ejemplo a tener
paciencia en la vida. Aprende a ser un padre más paciente

El esfuerzo:
Un valor necesario en la sociedad actual, que se caracteriza por la inmediatez
y el mínimo esfuerzo. Nuestros Hijos tienen que aprender que todo lo que
quieren conseguir, requiere de un esfuerzo.

¿Actúas con esfuerzo en tus
actividades y proyectos? Es importante enseñarles a nuestros hijos a trazar
metas y luchar por alcanzarlas.

La felicidad:
Este debe ser el objetivo de la educación que ofrecemos a nuestros hijos,
conquistar su felicidad y que sean capaces de transmitir y contagiar esa
felicidad a los demás. Para ello es importante cultivar la alegría, el
optimismo, el sentido del humor, etc. Solo aquel que es feliz puede transmitir
felicidad.

¿Eres feliz en tu vida? Si eres feliz
no podrás evitar que tus hijos se contagien.

Consejos para mantener
una familia unida:

Para crear lazos de unión
familiar, la comunicación es esencial. Tanto los padres como hijos, deben crear
pilares de confianza que garanticen la estabilidad en el hogar, es importante
que haya armonía entre todos los miembros, desde el más pequeño hasta la
persona más adulta que integra la empresa familiar.

Respeto por los miembros de
una familia
, comienza a formarse desde pequeños, nuestros hijos deben ir
adquiriendo, ese conocimiento, para que se puedan ir acostumbrando a llevarse
bien y apoyar a su familia.

Comencemos por dar el ejemplo de
respeto y armonía familiar. Como padres tenemos la responsabilidad de dar el
ejemplo a nuestros hijos, demostrando que vivir con respeto y armonía trae
beneficios a toda la familia.

Mantener una comunicación familiar fluida y sin secretos. Aunque en
la relación familiar pueden existir crisis, es importante que se recurra a la
comunicación para brindar apoyo, confidencia y respaldo a los hijos, en las
etapas de crecimiento de su vida. De esta forma, los niños sabrán que cuentan
con sus padres en cualquier momento de adversidad.

Realizar actividades grupales en familia. Es importante convivir en
familia, organicemos almuerzos, cenas, viajes, deportes, salidas culturales,
etc. con la finalidad de compartir y estrechar los lazos.

Ser equitativo y justo en el trato de nuestros hijos. No debe haber
favoritismos, especialmente cuando sucede un hecho, que afecta la salud de uno
de los miembros de la familia o su conducta, el tema debe tratarse en la
familia y no separar el problema.

Aquí te damos una frase que no hay que decir. “Aprende
de tu hermano”

Fomentar los valores de grupo y solidaridad. Es importante, que
cada miembro de la familia se sienta parte de un equipo que vela por el
bienestar de todos.

Creemos nuestras propias
tradiciones. Tener cosas en común une. Por lo que se recomienda que cada
familia tenga sus propias costumbres. Comer juntos todos los sábados,
visitar a los abuelos los domingos, o jugar cartas todas las noches, son
hábitos que fomentan la unión familiar.

Tiempo para recordar. Crear álbumes de recorte donde se muestren
las actividades cotidianas y los momentos memorables estrecha los lazos
familiares.

Momentos para unir a la
familia

No existe un momento exacto para
unir la familia, pero un buen momento podría ser una ocasión donde estén
presentes todos los miembros de la familia; durante alguna de las comidas del
día; o algún fin de semana, en que casi siempre, nos reunimos todos a pasar un
bonito domingo.

Estas reuniones, pueden servir,
para solucionar algunos problemas familiares. Es normal que entre los miembros
de una familia, de vez en cuando, existan ciertas diferencias, es un momento en
que todos los miembros de la familia pueden limar sus asperezas y fortalecer
sus lazos familiares.

DANIEL LLANO COACH ICC


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